Atuendo de payaso
La casa vibra con la música de los autos de la calle. Mi padre nos avisaba cuando llegaba tarde a la casa. Mi padre no era un gigante, pero era como Wordsworth. Color púrpura como es el color de todo aquél que lleva el peso de una gran moral en la garganta. Mi padre era de pecho ancho y hombros caídos.
Tuvo hijas. Lentamente desgraciadas como las flores cambiadas de lugar y que la excesiva luz o sombra perforan.
Ahora tengo un traje mal cosido que uso para divertirlos. Esta es mi mueca, parecida a los hilos envejecidos, anaranjados que asoman la costura del hombro y la manga. Dientes. Tengo fuertes y grandes dientes.
Los divierto con la añoranza de una luz que hubiera sido. Como sueño. Igual que una última braza. Final. Roja y luego gris. Igual que un ojo pequeño. Final.
Tuvo hijas. Lentamente desgraciadas como las flores cambiadas de lugar y que la excesiva luz o sombra perforan.
Ahora tengo un traje mal cosido que uso para divertirlos. Esta es mi mueca, parecida a los hilos envejecidos, anaranjados que asoman la costura del hombro y la manga. Dientes. Tengo fuertes y grandes dientes.
Los divierto con la añoranza de una luz que hubiera sido. Como sueño. Igual que una última braza. Final. Roja y luego gris. Igual que un ojo pequeño. Final.